Laura BaroliKinesiología · Piso pélvico

Tu suelo pélvico te habla · Capítulo 10

La segunda primavera: menopausia

«Tu cuerpo no caducó: está en obras»

Alicia, 63, llegó derivada por su hija, y llegó enojada. «El médico me dijo: señora, es la edad. Que me ponga una crema y me acostumbre. ¿Acostumbrarme a qué? ¿A no dormir por levantarme cuatro veces al baño? ¿A que me arda? ¿A no tener más intimidad nunca?». La dejé enojarse: el enojo, bien usado, es un combustible espectacular. Armamos su plan completo. A los tres meses dormía de corrido casi todas las noches, el ardor era historia y —palabras de ella, con una sonrisa que no le entraba en la cara— «volví a ser señora de mi cuerpo».

Qué está pasando ahí abajo

Con la menopausia bajan los estrógenos, y los estrógenos eran los jardineros de tu zona íntima: mantenían los tejidos gruesos, húmedos, elásticos e irrigados. Con menos riego, el jardín no se muere: cambia. Los tejidos se afinan y se secan (por eso el ardor, la molestia con la ropa o en las relaciones), la uretra pierde parte de su acolchado (por eso más urgencias e infecciones urinarias), y los músculos, como todos los del cuerpo a esta edad, pierden masa si no se los entrena.

Ahora, el punto clave, el que le devolvió el mando a Alicia: la menopausia no te rompió. Lo que suele hacer es destapar lo que venía justito —un suelo pélvico que ya trabajaba al límite, sostenido por hormonas que ya no están—. ¿La consecuencia práctica? Todo lo que las hormonas hacían solas, ahora lo conseguimos con plan. Y el plan funciona.

El plan de la segunda primavera

Tu suelo pélvico dice

No cerré. Estoy en obras: cambié de proveedores y estoy reorganizando el personal. Las obras molestan, pero se terminan — y quedan mejor las casas renovadas que las abandonadas. Tocá timbre igual, que yo atiendo.

Mito«Es la edad, señora: póngase una crema y acostúmbrese.»
RealidadHay un plan completo —hidratación, opciones médicas locales, entrenamiento, hábitos— con resultados concretos. A ninguna edad hay que «acostumbrarse» a dormir mal, arder o dolerse.
Mito«El deseo se terminó con la menopausia.»
RealidadCambia, no termina. Con el dolor resuelto, los tejidos cuidados y el tiempo que esta etapa pide, muchas mujeres redescubren una intimidad mejor que la que tenían.
Mito«Las pérdidas y las infecciones a repetición son parte del paquete.»
RealidadSon consecuencia de tejidos desprotegidos y músculos destrenados: las dos cosas tienen tratamiento. El «paquete» se devuelve.

Hacé esto hoy

  • Si ya tenés indicado tu hidratante, usalo hoy después de la ducha (y todos los días: ancla nueva).
  • Caminá 20-30 minutos a paso enérgico. Tu segunda primavera se riega también desde las piernas.

Para charlar en la consulta — anotá y traé

  • ¿Cuántas veces te levantás de noche y qué tomás desde la tarde?
  • ¿Tuviste infecciones urinarias repetidas este último año?
  • ¿Qué te dijeron sobre esta etapa que te haya enojado o entristecido? Revisémoslo juntas: quizás era mito.
Este capítulo es parte de Tu suelo pélvico te habla, el material educativo que acompaña los tratamientos del consultorio. Es información general: no reemplaza la consulta ni las indicaciones de tu profesional. Ante dolor, sangrado o síntomas nuevos, consultá primero.